miércoles, 14 de marzo de 2012

Tenía una deuda


Tomás, de ochenta años, estaba cavando en el jardín trasero de su casa. Un vecino que le vio cavar, lleno de curiosidad, le preguntó:

- ¿Qué estás haciendo, Tomás?

- Voy a plantar cocoteros -contestó el octogenario.

- ¿Esperas llegar a comer los cocos que den estos árboles? -dijo son sorna su vecino.

- Probablemente no -fue su respuesta-, pero toda mi vida he comido cocos de árboles que no había plantado. Y esto hubiera sido imposible si otras personas no hubieran hecho antes lo que yo estoy haciendo ahora. Sólo estoy pagando la deuda que tengo contraída con ellas/os.

No hay comentarios:

Publicar un comentario